Premio Gauchito Gil

En el 2013, cuando desembarcamos en el local que luego se transformaría en Pista Urbana, descubrimos que las columnas centenarias que lo sostenían estaban hojaldradas.  El arquitecto y el ingeniero decidieron llamar a la guardia de auxilio porque el edificio estaba en riesgo de derrumbe. Vinieron “los vikingos”, así bautizamos al equipo de la guardia de auxilio por el aspecto, el tamaño y la energía. En un santiamén, apuntalaron la gran viga del local con unas maderas muy fuertes a las que cortaban como a un queso para reforzar las columnas heridas por el tiempo. Terminado el trabajo vinieron a retirar esas maderas y allí les pedimos que nos dejaran algunas como recuerdo de esa intervención.


Con el tiempo llegó el primer Gauchito que un vecino vendedor de plantas se dedica a colorear. Éste arribó para ser parte del altar que ya teníamos: La virgen de Luján, el Malandro, Yemanya, la Virgen de Guadalupe, el Ekeko, Tita Merello, etc., pero resultó ser el más reconocible y solicitado. Fue entonces que le pedimos a Irineo que pintara 33 más. Así, aquellas maderas se transformaron en el soporte donde descansan esas 33 estatuillas junto a una única de Ceferino Namuncurá.


Puede ser visto como un altar donde venerarlo o como una instalación artística; en todo caso, en Pista Urbana, sentimos que el Gauchito nos representa en su color rojo por su vida justiciera, por sus sueños de un mundo mejor.

Creemos en él arbitrariamente a pesar de la controversia.

Es por eso que se a transformado en nuestro «premio» el cual se le ha entregado a:

Marián Farías Gómez -Teresa Parodi – Mavi Díaz – Paula Suárez – Quique Pesoa – Facundo Guevara – Liliana Vitale – Las Bordonas – María Volonté – «Corazón en llamas» (Ana Nisenson, Amorina y Néstor Palacios) – Cardenal Domínguez – Tabaré Leyton – Verónica Condomí -Astillero – Coya Ruiz – Daniela Horovitz – Nana  Mirian Penela y Oscar De Elía – Orquesta Típica Fernández Fierro – Víctor Simón – Mario Cárdenas – Noelia Moncada – Anselmo Marini – Max Aguirre.